Catálogo razonado de Miquel Farré i Albagés

Metodología

Esta página explica el proceso de trabajo que nos ha llevado a publicar el catálogo razonado digital: el software elegido, la recuperación de los datos, la digitalización de las imágenes, el diseño de la estructura de información y la puesta en marcha de la capa pública. No pretende ser un manual técnico, sino dejar constancia del camino seguido.

Software de catalogación

Hemos basado todo el proyecto en CollectiveAccess, una plataforma de código abierto pensada para inventarios culturales. Trabajamos con dos caras del mismo sistema: Providence, el entorno de gestión donde catalogamos, organizamos metadatos, medios y relaciones; y Pawtucket, la capa con la que el público consulta el catálogo en la web.

Descartamos soluciones genéricas de publicación (una hoja de cálculo ampliada o un gestor de contenidos convencional) porque necesitábamos un modelo capaz de sostener tipologías de obra diversas, identificadores estables, imágenes de alta resolución, fechas, localizaciones y vínculos entre registros —y de crecer con el tiempo sin perder coherencia.

Base de datos

Los datos de partida no los hemos inventado de cero: proceden de la base de datos que Montserrat Farré elaboró para el libro de 1993, recuperada de los floppy disks originales. El relato de aquella recuperación —lectores desaparecidos, envío a Nueva Zelanda y retorno de una hoja tabular obra a obra— lo encontraréis en Sobre este catálogo. Aquí solo cabe decir que aquel Excel fue el punto de partida para alimentar CollectiveAccess: había que limpiar, normalizar y completar campos antes de convertir filas en registros de catálogo.

Digitalización

Paralelamente, hemos digitalizado más de dos mil transparencias en color y negativos —el registro fotográfico de la obra conocida realizado entre 1991 y 1992, numerado y catalogado—. La captura se ha hecho con fotografía digital macro: una cámara Fujifilm X-T2 con objetivo macro, montada en un brazo sobre una mesa de luz, para obtener archivos fieles y a alta resolución sin perder el detalle del original analógico.

Cada imagen se ha identificado y vinculado al registro correspondiente, de modo que la ficha del catálogo y la representación visual avancen juntas.

Debemos decir, no obstante, que la gestión del color de las obras puede no ser del todo precisa respecto a las piezas físicas. Todo el proceso de digitalización se ha hecho con medios no profesionales, y eso puede introducir diferencias de tono, saturación o contraste respecto al original. Las imágenes del catálogo son, pues, una aproximación lo más fiel posible al original, no un sustituto calibrado de laboratorio.

Estructura de metadatos

En Providence hemos diseñado la estructura de datos del catálogo: tipologías de objeto, campos propios (titulación, datación, localización, identificadores), entidades relacionadas y la documentación que envuelve la obra. Este modelo define qué es obligatorio, qué es opcional y cómo se representan las relaciones entre registros —obra y contexto, obra y fuente, espacio arquitectónico, etc.— antes incluso de pensar en la presentación pública.

Un eje central ha sido la jerarquía temática de las obras. No hemos querido una taxonomía extensa ni académica en exceso, sino un árbol funcional, muy centrado en el motivo de las obras, para poder filtrar y explorar sin perderse. Junto a él, hemos estructurado otras dimensiones de búsqueda —técnica, soporte, década y tipo de obra, entre otras— para que el catálogo pueda refinarse desde criterios distintos sin duplicar complejidad inútil.

El trabajo de metadatos no es cosmético: es lo que permite buscar, filtrar, relacionar y mantener el catálogo coherente a medida que añadimos material nuevo.

Ingesta y vinculación

Una vez estable el modelo, cargamos los registros en CollectiveAccess, asociamos cada obra con sus imágenes digitalizadas, revisamos duplicados y completamos vacíos evidentes. Es la parte menos visible del proyecto y, a la vez, la que convierte un inventario tabular y un archivo de imágenes en un catálogo consultable.

Publicación web

Toda la gestión del catálogo y de la colección la llevamos con Providence. En la cara pública, hemos hecho una adaptación extensiva a medida de Pawtucket: el tema, la navegación y, sobre todo, las páginas de exploración del catálogo y de detalle de la obra se alejan de forma significativa de la implementación por defecto, para responder a la manera en que queremos presentar la obra de Farré.

Hemos dedicado mucha atención a los ajustes que facilitan la navegación: un visor de miniaturas pensado para explorar el catálogo con fluidez; bloques de obras relacionadas en las fichas; y la memoria de la vista y de la posición al ir atrás o adelante con el navegador, para no perder el hilo de la consulta. El objetivo ha sido que inventario y experiencia pública caminen juntos, sin convertir la web en un escaparate desligado de la catalogación.

En el desarrollo de esta capa nos han sido de ayuda herramientas de asistencia al código —entre ellas Cursor y otras inteligencias artificiales—, siempre como apoyo al trabajo humano de diseño, implementación y revisión.

Acceso, publicación y continuidad

No todo lo que hay en Providence se publica automáticamente en Pawtucket. Hemos definido criterios de acceso para que solo salgan a la web los registros y los medios que corresponde publicar, respetando los derechos y el estado de revisión de cada pieza. Además, prevemos que académicos y estudiosos puedan acceder a Providence —previa solicitud y aprobación— para consultar datos no publicados y para colaborar con aportaciones técnicas sobre la obra, los frescos y otros aspectos del catálogo.

El catálogo es un espacio vivo: corregimos, digitalizamos de nuevo cuando hace falta, ampliamos el modelo e incorporamos obra o documentación que aún no estaba. La metodología que describe esta página es, por tanto, también un compromiso de mantenimiento.

Todo este proceso se ha llevado a cabo y financiado de forma íntegramente privada, sin la implicación de ninguna institución. Es un proyecto hecho por el placer de poner la obra de Miquel Farré a disposición de todos. Lo empezamos en abril de 2024 y lo pusimos en línea en septiembre de 2026: casi dos años y medio de trabajo.

Si habéis llegado hasta aquí, ya conocéis un poco el taller que hay detrás del catálogo. Ahora os invitamos a abrirlo y a dejar que sean las obras —y el camino que hayáis elegido para explorarlas— quienes os digan el resto.